Thursday, October 12, 2006

Fase del Ciclo de la Experiencia
Bloqueo específico de cada Fase

REPOSO
RETENCIÓN: “Luego lo hago” (Cuando la persona evita concluir con el asunto pendiente dejándolo para después).

SENSACIÓN
DESENSIBILIZACIÓN: “No siento” (el individuo asume que no tiene sensaciones en un momento en que es obvio que las sienta)

FORMACIÓN DE FIGURA
PROYECCIÓN: “Por culpa de” (cuando el cliente no se responsabiliza de lo que le es propio)

ENERGETIZACIÓN
INTROYECCIÓN: “Debería” (El paciente no se responsabiliza de lo que no le es propio)

ACCIÓN
RETROFLEXIÓN: “Me aguanto” (se descarga la energía en sí mismo, en lugar de dirigirla hacia fuera)

PRE-CONTACTO
DEFLEXIÓN: “Lo evito” (la persona se dirige a un objeto relacional alterno, en lugar de enfrentar el satisfactor verdadero)

CONTACTO
CONFLUENCIA: “Lo que quieras” (la acción es asumida sin tomar en cuenta sus intereses personales)

POST-CONTACTO
FIJACIÓN: “No puedo dejar de...” ( puede referirse a sentimiento, pensamiento o acción en el que el sujeto no se despega de lo que ya ha pasado)

Tomado de http://reme.uji.es/articulos/apilaj6692111105/texto.html

EL CICLO DE LA EXPERIENCIA
Para la TG, el llamado ciclo de la experiencia es el núcleo básico de la vida humana, dado que ésta no es más que la sucesión interminable de ciclos. También se le conoce como el "Ciclo de la autorregulación organísmica", pues se considera que el organismo sabe lo que le conviene y tiende a regularse por sí mismo.
La conceptualización de este ciclo pretende reproducir cómo los sujetos establecen contacto con su entorno y consigo mismos. Explica también el proceso de formación figura/fondo: cómo surgen las figuras de entre el fondo difuso, y cómo una vez satisfecha la necesidad dicha figura vuelve a desaparecer.
El ciclo de la experiencia se inicia cuando el organismo, estando en reposo, siente emerger en sí alguna necesidad; el sujeto toma conciencia de ella e identifica en su espacio algún elemento u objeto que la satisface, vale decir, que dicho elemento se convierte en figura, destacando sobre los demás que son el fondo. Acto seguido, el organismo moviliza sus energías para alcanzar el objeto deseado hasta que entra en contacto con él, satisface la necesidad y vuelve a entrar en reposo nuevamente.
En el esquema clásico del ciclo se identifican seis etapas sucesivas:
1) Reposo; 2) Sensación; 3) Darse cuenta o formación de figura; 4)Energetización; 5) Acción ; y 6) Contacto.
En el reposo o retraimiento el sujeto ya ha resuelto una Gestalt o necesidad anterior, y se encuentra en un estado de equilibrio, sin ninguna necesidad apremiante. Su extremo patológico puede ser el autismo.
En la sensación el sujeto es sacado de su reposo porque siente "algo" difuso, que todavía no puede definir. Como por ejemplo, puede sentir movimientos peristálticos o sonidos en su estómago, o sino cierta intranquilidad.
En el darse cuenta, la sensación se identifica como una necesidad específica (en los ejemplos anteriores, como hambre o como preocupación, respectivamente) y se identifica también aquello que la satisface: se delimita cierta porción de la realidad que adquiere un sentido vital muy importante para el sujeto, es decir, se forma una figura.
En la fase de energetización el sujeto reúne la fuerza o concentración necesaria para llevar a cabo lo que la necesidad le demanda.
En la acción, fase más importante de todo el ciclo, el individuo moviliza su cuerpo para satisfacer su necesidad, concentra su energía en sus músculos y huesos y se encamina activamente al logro de lo desea.
En la etapa final, el contacto, se produce la conjunción del sujeto con el objeto de la necesidad; y, en consecuencia, se satisface la misma. La etapa culmina cuando el sujeto se siente satisfecho, puede despedirse de este ciclo y comenzar otro. Así ad infinitum.
Entre los diversos eslabones que conforman el ciclo se pueden formar o autointerrupciones, dando lugar a diversos tipos de patologías. Allí también actúan los mecanismos de defensa.En términos generales, se puede decir que el ciclo de la experiencia, dado en un contaxto específico y significativo, constituye en sí misma una Gestalt. Un ciclo interrumpido es una Gestalt inconclusa; un ente que parasitará al organismo consumiendo su energía hasta verse satisfecho.

LAS AUTOINTERRUPCIONES (MECANISMOS DE DEFENSA)
Al igual que en el caso de los sueños, frente a los llamados "mecanismos de defensa" el enfoque Gestáltico asume una postura muy peculiar y creativa. Si recordamos bien, Fritz Perls estuvo muy vinculado al movimiento psicoanalítico en Alemania. Fue analizado y recibió formación en psicoterapia analítica con los principales freudianos de su época (Karen Horney, Helen Deuscht, Wilhelm Reich, etc.); incluso conoció al propio Freud, en un breve encuentro que resultó más bien frustrante (y hasta traumático) para el viejo Fritz (ver Dentro y fuera del tarro de la basura, su autobiografía), y fue fundador del Instituto Psicoanalítico de Sudáfrica, país al fue a recalar huyendo de los nazis en 1933. Por tal motivo, es explicable su interés por este tema y por el anterior (los sueños), aunque no se debe asumir erróneamente que no es más que una simple copia o plagio del psicoanálisis.
En Gestalt, los mecanismos de defensa antes que proteger al Yo de las pulsiones internas amenazantes o de las amenazas externas, son concebidos como formas de evitar el contacto, tanto interno como externo; como autointerrupciones del ciclo de experiencia (ver separata Nº 02). Como se vio, el organismo -la totalidad de cuerpo y mente que somos todos- se regula a sí mismo a través de ciclos sucesivos de siete fases o etapas (reposo, sensación, formación de figura, movilización de energía, acción, contacto y reposo). En los diversos espacios que median entre las fases del ciclo se pueden producir las autointerrupciones, con la finalidad de evitar el dolor, el sufrimiento, no sentir, no vivir, separarse de lo amenazante en uno mismo, huir del estrato fóbico, etc. De ahí lo de "de defensa".Fritz Perls (y Laura, su esposa, cofundadora de la Terapia Guestalt) describó hasta cinco mecanismos: introyección, proyección, confluencia, deflexión y retroflexión. Salama y Castanedo, en su libro Manual de psicodiagnóstico, intervención y supervisión para psicoterapéutas (1991), mencionan las variantes que los diversos autores (Goodman, Latner, Polster, Petit, Pierret) han propuesto en cuanto a orden y número de los mecanismos, para proponer ellos mismos una lista, tal vez excesiva, de ocho: desensibilización, proyección, introyección, retroflexión, deflexión, confluencia, fijación y retención. Lo interesante y novedoso del aporte de estos autores (aunque requiere todavía de mayor comprobación y refinamiento) es su intento por desarrollar una psicopatología Guestáltica, que busque entender los problemas emocionales a partir de las interrupciones del ciclo de la experiencia. A fin de no entrar en polémicas sobre cuál propuesta es la más adecuada, nos apegaremos a la propuesta de Perls para la exposición, incluyendo, por considerarlo adecuado, una de las fases de Salama y Castanedo.
La desensibilización (Salama y Castanedo), que se da entre reposo sensación, consiste en bloquear las sensaciones tanto del medio externo como del interno, no sentir lo que viene del organismo; esto estimula el proceso de intelectualización por el que se intenta explicar por medio de racionalizaciones la falta de contacto sensorial. Su frase característica sería "No siento".
La proyección (F. Perls), se da entre sensación y formación de figura. Consiste en transferir lo que uno siente o piensa, pero que por diversos motivos (sobre todo por acción de los introyectos "no debes") no puede aceptar en sí mismo, a los demás: "Odiar es malo", dice la madre; el niño odia a su padre, pero como "no se debe odiar" se enajena de ese sentimiento y le echa la pelota al padre temido y amenazante: "Tú me odias, tú eres el malo". Su frase característica es "Por tú culpa".
La introyección (F. Perls), media entre la formación de figura y movilización de energía para la acción. Aquí el sujeto se "traga" todo lo que le dan sin masticarlo lo suficiente; las influencias externas son engullidas sin hacer la necesaria crítica y selección, de acuerdo a sus necesidades personales. El sujeto sufre un verdadero empacho de mandatos, órdenes, influencias, imagos, etc., incuestionables, que cumplen en sí una función parasitaria pero que el sujeto asume erróneamente como propios, como normas y valores morales. "Haz esto", "No hagas esto", "No debes", "Deberías", etc. Los introyectos impiden el libre flujo de los impulsos y la satisfacción de las necesidades: no seas agresivo, no forniques, conserva tu virginidad, a la madre no se le dice eso...bla, bla, bla. Importante: detrás de todo introyecto hay figuras importantes para nosotros y Gestalten inconclusas en relación a ellas. Su frase es "Debo pensarlo o hacerlo así".
La retroflexión (F. Perls), se da entre movilización de energía y acción. Es lo contrario a la proyección. El sujeto no se atreve a actuar sus deseos o impulsos por la acción nuevamente de los introyectos, así que se los dirige a sí mismo por ser esto menos peligroso: se autoagrede deprimiéndose; desarrolla trastornos psicosomáticos; se desvaloriza, etc. Su frase es "Me odio para no odiarte".
La deflexión (Laura Perls), se da entre acción y contacto. Consiste en establecer un contacto frío, inocuo, no amenazante; como si se tocaran las cosas con guantes o pinzas para no sufrir daño o quemarse. Es también la expresión atemperada de las emociones: hacerlo "educadamente". No se insulta...se ironiza o se hacen chistes; no se reclama o lucha por lo propio...uno se resiente; no se ama...se "estima". A nivel verbal es bastante claro; los eufemismos son una muestra evidente de la hipocresía deflexiva: falleció por murió; hacer el amor por fornicar, etc. Otras formas son hacerse el cínico, el indiferente, el intelectual, racionalizarlo todo. Su frase es "Tiro la piedra y escondo la mano".
La confluencia (F. Perls), también se da entre acción y contacto. El sujeto para ser aceptado o no entrar en discusión con figuras importantes simplemente se mimetiza a ellas; debilita los límites de su Yo para fusionarse al otro. Se adoptan así, sin crítica ni cuestionamientos, decisiones, ideas, estilos de viva ajenos. Se adopta una postura cómoda donde se abdica de la propia responsabilidad, de la capacidad de tomar decisiones, para siempre "estar de acuerdo". Los confluentes son personas "sin carácter ni personalidad", "pasivas", que practican la desesperanza aprendida o la identificación con el agresor temido. Su frase es "Acéptame, no discuto".

Un blog de notas sobre Psicoterapia Gestalt por Lic. César Vásquez Olcese

Wednesday, October 11, 2006

FUNCIONAMIENTO DEL PSEUDO YO
Cuando predomina el Pseudo yo, el Yo se retrae del medio, por lo que tampoco podemos hacer contacto para satisfacer nuestras necesidades. Ya comentamos que la neurosis es ajena al control yoico y que se caracteriza por tener mensajes en automático y transmitirlos al Yo haciéndole creer que son reales y verdaderos. La Psicoterapia Gestalt tiene la visión del organismo como un todo, por lo cual cada parte afectada, inevitablemente afecta al organismo. ¿Cómo podemos hacer para disminuir el poder del Pseudo yo y aumentar el del YO? Se contesta en función de la teoría económica del organismo, la cual señala que la energía es una sola, por lo que si se disminuye una parte aumentará en su polaridad, lo cual significa que si trabajamos sobre el Pseudo yo mediante técnicas gestálticas que favorezcan el aumento de la conciencia, entonces podremos fortalecer al Yo en detrimento de aquél. El cerebro sólo puede crear cambios en sus cordones neuronales en el aquí y ahora, es decir en tiempo presente y continuo. Hay múltiples cordones neuronales con mensajes similares que desencadenan la misma conducta neurótica. Para trabajar ésta es necesario resolver cada cordón por separado o en subconjuntos. Partiendo de esta base, creemos que cuando una persona dice que carece de voluntad, se está refiriendo a que por alguna razón a la que llamamos bloqueo o auto-interrupción de la energía, no puede utilizar el núcleo cognitivo-volitivo en el lóbulo prefrontal. Si está bloqueado lo cognitivo (atolladero o confusión), entonces no puede dispararse lo volitivo y si éste se bloquea, no hay acción. En la medida en que la persona se va conduciendo a sí misma, irá paulatinamente adquiriendo un mayor control sobre su conducta hasta llegar a ser lo que realmente es y renunciando a los “deberías” y “no deberías” o a las culpas, miedos irracionales, angustias y prejuicios involucrados en el Pseudo yo. Donde hay necesidad siempre hay atención y donde hay atención siempre hay interés. Salama, H. (2002) Psicoterapia Gestalt Proceso y metodología. México. Alfaomega p. 51-53

EL SELF COMO ÓRGANO DE CONTACTO Y EN RELACIÓN CON LA IDENTIDAD
El self es el órgano de contacto por excelencia, mientras que la identidad es algo que crece, se desarrolla, es capaz de transformarse pero también capaz de rigidizarse, de estancarse y de entumecerse. La identidad es la totalidad de la persona, es aquello con lo cual nos identificamos, lo que sentimos que somos. Cuando la identidad no es flexible y variable, cuando es rígida, estamos frente a una identidad neurótica, frente a una Gestalt fija, frente a un comportamiento previsible. En este caso el self está al servicio de la neurosis y por lo tanto no permite realizar ni realiza contactos nuevos. El self no es la identidad aunque guarda con respecto a ésta una relación muy profunda. Un self rígido por ejemplo, impide una identidad variable, mientras que un self dinámico permite el desarrollo de una identidad flexible. O sea, que si mi self no varía, siempre habrá de mantener la misma distancia y esto llega a suceder en personas que han carecido de afecto y de contacto físico durante su primera infancia, lo cual hace que se sientan confusas, molestas, temerosas, invadidas, afectadas en su estructura de identidad cuando otro se les acerca o intenta contactarlos físicamente; temen el rechazo de y por el otro. En el fondo quieren establecer contacto pero sienten temor y se aíslan como defensa. Lo que nos permite el cambio y el crecimiento es que el self trascienda los límites de nuestra identidad. Ambos se han de condicionar mutuamente. El self es el que posibilita que mi identidad crezca a través del establecimiento de contactos nuevos. Lo que se encuentra en la base de la génesis de una estructura neurótica es la reiteración de una situación que es siempre la misma (por ejemplo que a un niño siempre le griten o le peguen, o que sea sobreprotegido o sobremimado). Cuando trabajamos con personas que tienen dificultad para distinguir entre su self y su identidad y los conducimos a establecer contacto con algo, en la medida en que no son capaces de digerir y asimilar, rechazan el contacto incrementando así sus resistencias y sus defensas. El trabajo terapéutico estaría entonces dirigido a buscar flexibilizar al self más que a cambiar la forma de ser, al menos en principio. No debemos intentar cuestionar o amenazar la identidad de dicha persona porque ella no tiene la menor posibilidad de defenderse, de eliminar la angustia. Por ello trabajamos con la periferia, conduciéndola a realizar contactos poco a poco, en forma gradual. Y así vamos trabajando en, con y sobre el self tocando en un mínimo la identidad de la persona, de manera que contacte con algo tolerable para su identidad. Dependiendo de la situación en particular y del momento de la misma es que la estrategia terapéutica será más o menos flexible y amplia. Recordemos entonces que el contacto es igual a experienciar que es igual a lo nuevo y en la medida en que no puedo hacer contacto conmigo mismo, me impido el contacto con lo otro. La separación entre self e identidad es algo variable a lo largo del transcurrir de la vida. Cuando llegamos a tener clara conciencia de nuestra identidad, podemos asumir el riesgo de una nueva experiencia. Toda situación nueva implica un riesgo y en ese momento nos experimentamos como solos y separados. Para experimentar el riesgo nos tenemos que poder aferrar a algo. Si no sentimos confianza en nosotros mismos no podemos arriesgarnos puesto que no tenemos la base de apoyo que nos permita dar el salto hacia lo desconocido. Y esto es algo que nadie puede hacer por nosotros.

Contacto Y Evitación Del Contacto.
La diferenciación entre yo y no-yo se lleva a cabo a través de la experiencia y ella se da a través del contacto. Crecemos mediante el entrar en contacto con lo nuevo, a través de la experimentación y asimilación de lo que es diferente, de lo que es desconocido. El contacto ocurre en el aquí y ahora, en el momento presente. En el comportamiento neurótico no hacemos contacto sino que repetimos y tocamos siempre lo mismo. Hay una evitación del contacto, una actitud fóbica frente al contacto. No nos relacionamos con lo nuevo a los efectos de permanecer "idénticos", sin cambio alguno en nuestra persona. En la situación terapéutica de una forma o de otra esta persona que concurre a consulta intenta en una forma inconsciente el introducirnos en su Gestalt fija, en su estructura caracterológica.

Punto Ciego Y Diferenciación
Debemos hacer énfasis en lo que se ve y en lo que no se ve. Y esto que no se ve es lo que constituye el "punto ciego". El "punto ciego" se mantiene a través de una deflexión del estímulo, pues dicho estímulo toca una necesidad cuya falta me provoca angustia y ansiedad y ello es motivo para y de tener una coraza que haría que ese estímulo rebote y no me afecte. La diferenciación no es tan sólo una diferenciación interpersonal sino también una diferenciación intrapsíquica, como sería por ejemplo el diferenciarnos de nuestros introyectos. El diferenciarme externamente implica el discriminarnos con respecto a lo que no somos. El diferenciarme interiormente sería discriminarme con respecto a, y con lo que no soy yo a nivel interno, al interior de mi propio organismo y/o psiquismo. Mi identidad entonces es todo aquello con lo cual yo me identifico, ya sea que esté dentro o fuera de mí. Por otra parte lo que introyecto limita mi espacio vital intra y extrapsíquico y es por ello que para crecer debemos diferenciarnos de esos introyectos, es decir, debemos regurgitarlos, masticarlos, digerirlos y asimilarlos de manera de integrarlos a nuestro organismo. En la persona neurótica aunque haya una comprensión racional de que sus temores son fantasía, hay una experiencia que refuerza ese temor, por lo cual no lo puede asimilar en forma racional, sino que ha de re-vivirlo, re-vivenciar esa situación en el aquí y ahora, en el momento presente. Ha de enfrentarla en forma experiencial de manera tal de salvar la barrera y asimilar la situación estancada como lo que fue, como una experiencia más que integra su historia de vida, como algo que sucedió en el pasado y que ahora es "fondo" y ya no "figura", algo que ocurrió en un presente que ya es pasado y que por ende se constituye en algo irrepetible como lo es toda experiencia que sucede en el aquí y ahora.

Auto-Apoyo Y Apoyo Ambiental
El pasaje del apoyo ambiental al auto-apoyo implica el proceso del pasaje de lo "enfermo" a lo "sano". En nuestra infancia buscamos movilizar los recursos del medio ambiente para el logro de nuestras necesidades. En dicho caso, el desarrollo emocional implicaría establecer un equilibrio entre el afecto y la frustración. Frustración en cuanto a hacer que el niño lo logre por sí mismo. Es así que entre el afecto y la frustración es como se llega a desarrollar el arte de criar un niño. Se necesita de la frustración para poder crecer y ello implica el establecimiento de límites, de negar cosas. Implica el frustrar la manipulación mediante la cual obligamos a otro(s) a que nos den lo que necesitamos, cambiándola así por la obligación de desarrollar su propio potencial para lograr lo que necesita. Y esa frustración también es necesaria en todo proceso terapéutico. La persona que llega a consulta lo hace con su "carácter" (frustraciones, acting out, etc.); entonces si entramos en el juego que la persona trae y nos convierte en uno más de sus introyectos, no va a ocurrir nada y permaneceremos estancados. Es decir, que hasta que no frustremos esa manipulación no va a haber contacto, no va a haber crecimiento, maduración. El crecimiento implica el pasar de la movilización del apoyo ambiental al auto-apoyo. El auto-apoyo es poder reconocer mis necesidades y satisfacerlas. El hecho de buscar satisfacerlas implica la sensación de poder que se vivencia como centrada en uno mismo. Cuando nos arriesgamos estamos posibilitándonos el crecimiento. Al desarrollar nuestro apoyo empezamos a elegirnos a nosotros mismos como seres en situación de relación. Cuando una persona logra desarrollar ese centro de auto-apoyo en sí misma, entonces podemos decir que el proceso terapéutico ha concluido. El proceso de crecer sólo puede estar basado en la experiencia del presente; nunca puede ser un "verticalazo" del terapeuta. La persona sana se auto-elige a sí misma y toma sus propios riesgos. La neurosis es una forma de ser y de estar en el mundo y no una enfermedad. La neurosis es en cierto sentido la mejor identidad que una persona pudo lograr en el proceso de su vida. En ese sentido es nuestra mayor riqueza y nuestra mayor pobreza. Es nuestra mayor riqueza en tanto que configura nuestra historia de supervivencia y es en ese sentido todo lo que tenemos. Es así que una persona no tiene una neurosis sino que se es un neurótico. Y al mismo tiempo se constituye en nuestra mayor pobreza en cuanto es nuestra mayor limitación, nuestra mayor tristeza, angustia; es el no encontrarnos con los demás y el no encontrarnos sinceramente con nosotros mismos. Pero para bien y/o para mal, nuestra neurosis es nuestra identidad. Cualquier cambio entonces amenaza la estructura de nuestra identidad, la que fue creada para defendernos del mundo. Y es por este motivo que nadie en su sano juicio quiere cambiar. A la experiencia de cambio llegamos dolorosamente. Es muy difícil nacer nuevamente, porque para poder re-nacer hay que primeramente morir. Tiene que perecer una forma de ser para que pueda nacer una nueva.

Resistencia.
La resistencia es una defensa "lógica" de mi identidad. La neurosis es algo que se instala progresivamente, con excepción de las situaciones traumáticas. La permanente repetición de una conducta es lo que genera la neurosis. El gran daño que encontramos en el núcleo de la neurosis es el daño a uno mismo. La persona sana es dueña de su propia existencia. Ningún proceso psicoterapéutico puede darle a una persona lo que esta no tiene; si puede ayudarla a descubrir lo que yace oculto en cuanto que potencialidad en sí misma. La aparición de una conducta repetitiva en consecuencia implicaría que no ha habido un cambio en la estructura. El lograr un "insight" racional a lo único que ayuda es al reforzamiento de los mecanismos defensivos que le sirven al individuo para auto-justificarse. Para que exista cambio hay que movilizar toda la estructura. En general cuando hablamos de resistencia todos pensamos en una fuerza que se opone a nuestro deseo consciente de cambio, o sea, que se visualiza a la misma como un obstáculo a vencer. Esto se constituye en una falsa oposición entre una persona que quiere cambiar y un obstáculo. Ambas están dialécticamente interrelacionadas; la una refuerza a la otra y esto se da a través de la resistencia. Sería como el principio de acción y reacción trasladado de la física clásica a la Psicología. La resistencia es así considerada como el interjuego, la interrelación entre la fuerza para el cambio y la fuerza igual y contraria para el no cambio (quiero cambiar, pero no quiero cambiar). El tema no está en tomar una parte sino en tomar ambas y hacer que surjan como evidentes. Cuando decimos y experimentamos un "no puedo", en verdad lo que hay es un "no quiero" del cual no me hago responsable, que no se me hace consciente. En el "no quiero" ya existe un compromiso activo, el que no necesariamente tiene que ser consciente, es decir, que el hacer evidente el "no quiero" no implica hacer consciente las causas por las cuales no quiero. Esto busca integrar una parte de mi identidad con la cual yo me encontraba previamente en conflicto y que por ende estaba alienada de mi personalidad. Ello conduce a que la persona se ponga en contacto con su núcleo problemático, el cual será resuelto en el transcurso del proceso terapéutico. Habría un "por qué" que se encontraría implícito en el proceso de experimentar el "no quiero". Una interpretación no puede superponerse a la relación con la persona en situación de consulta. La interpretación es válida sólo si puede ser relacionada a través de un proceso experiencial, lo que implica no considerar la interpretación como una conclusión sino como un instrumento. Todo dependería de en qué momento se haga la interpretación y de cómo se haga. Una racionalización mal hecha tendería a reforzar los mecanismos defensivos, a constituirse en una justificación para nuestros actos. Durante el proceso terapéutico, la relación que establecemos con la persona que acude a consulta es el vehículo primordial mediante y a través del cual se logra el encuentro existencial que permite el crecimiento más que la metodología terapéutica en sí, es decir, que lo que más influye son las cualidades personales de un profesional. Buscamos hacer contacto con la parte alienada del "self". Es decir, que si bien las resistencias son inconscientes, ello no significa que no nos pertenezcan. Y todo ello puede hacer cambiar la experiencia de mi "no puedo" a un "no quiero", lo que implica responsabilizarme de mis proyecciones y ello significa re-identificarme con mis partes negadas. En el "no quiero" es donde se encuentra radicada la energía vital. Es así que en la situación psicoterapéutica buscamos brindar un soporte para esa parte, para que la pueda experienciar. No puede haber cambio alguno sin una experiencia, porque fue a raíz de una experiencia que se produjo la alienación. Y la resistencia son ambas fuerzas: el quiero y el no quiero. Cuando entro en contacto con una polaridad hay una traslación de energía hacia la otra polaridad. El no querer es una actividad potente y el no poder es una actividad impotente. En este sentido no cumplimos con las expectativas del consultante sino que por el contrario nos diferenciamos del rol que nos quiere imponer y de ahí que se configure una situación totalmente nueva. Las defensas siempre se mantienen como una evitación del contacto consigo mismo a los efectos de evitar el dolor de esa experiencia subjetiva. Podemos hacer contacto: con nosotros mismos (nivel intrapsíquico), con el otro (nivel interpersonal); y/o con el medio (nivel ambiental). El ser en el mundo del neurótico hace que éste se sienta como en una cárcel Hay una falta de contacto con lo nuevo, razón por la cual no crece y tiene la sensación de estar condenado a que todo sea por siempre igual, sin cambio, rutinario. La neurosis es su identidad; no es su única manera de ser en el mundo, pero es vivenciada como si lo fuera. Hay una intencionalidad no consciente de mantenernos igual, dentro de ciertos límites; de no perder nuestra identidad.

Mecanismos Defensivos (Bloqueos)
Todos los mecanismos de defensa son formas de evitar el contacto que permiten ver el cómo un individuo en particular se impide el contacto con el mundo interno y/o externo. Cuando hacemos contacto lo hacemos con lo exterior y con lo interior. La experiencia la asimilamos desde nuestro interior. Es a través del contacto como discrimino lo que soy de lo que no soy y ello implica un equilibrio permanente y dinámico con el medio, lo que implica que mi identidad se va a encontrar inmersa en un proceso de transformación continua. El neurótico buscaría vivir siempre en una relación "como sí".

Terapia gestaltica aplicada a la violencia conyugal

Terapia Transpersonal
Entrevista a Paco Peñarrubia

Neurosis en psicoterapia gestáltica

Apuntes sobre Terapia Gestalt

PSICOTERAPIA GESTALT : ¿QUE ES ESO?

GESTALT MAIN PAGE
in the Psychology Department at Sonoma State University

The Association for the Advancement of Gestalt Therapy

A MAP OF GESTALT THERAPY

Visión Clínica:
La visión clínica implica una abstracción de síntomas donde hacemos "figura" lo que está enfermo, yuxtaponiéndolo a la realidad, haciendo "fondo", dejando de lado lo que está sano. Es así como la mayoría de las personas que acuden a consulta saben muy bien lo que hacen mal, lo que es sancionado, lo que es enfermo; pero no tienen la más mínima idea sobre lo que hacen bien, sobre lo "sano". Pero para poder reconocer que estamos enfermos debemos ser muy sanos. La Gestalt no ve a la visión clínica como una descripción clínica de la vida, sino como una interrupción natural del crecimiento y del desarrollo. La neurosis para la Gestalt no es una enfermedad; es una forma de ser, de estar en el mundo; es una forma de existir. No tengo una neurosis; soy un neurótico. No existen las neurosis; existen los neuróticos. En la Concepción Clásica la neurosis sería como la persona más la enfermedad, con lo cual al eliminar la enfermedad tendríamos a la persona sana. En cambio, la Concepción Gestáltica considera que la neurosis es la maxima riqueza de una persona y al mismo tiempo, su maxima pobreza. Su maxima riqueza pues es la forma en que logró sobrevivir a lo largo de su historia de vida. Y es su mayor límite pues es lo que le impide vivir plenamente su vida; por ello no le podemos quitar nada. Lo que tenemos que hacer es desestructurar y volver a estructurar de una distinta manera las mismas piezas, variando la figura de acuerdo al orden que demos a las mismas. La "cura" estaría no en hacer algo sino en dejar de hacerlo. Dejar de hacer aquello que repito día a día. El comportamiento neurótico es totalmente predecible. Al estructurar un carácter vemos y repetimos siempre las mismas cosas. El "cómo" incluye al "porqué", pues al descubrir el "cómo" descubrimos el "porqué". El "cómo" es liberador, lo que no sucede con el "porqué". La neurosis nos permite ser irresponsables en tanto que alienamos parte de nuestra personalidad ("yo soy así"; "quiero, pero no puedo"; etc.). Siempre hay una razón para que sigamos manteniendo el modelo neurótico de persona que somos. Y así las resistencias nos estancan porque queremos y no queremos al mismo tiempo. Las resistencias se constituyen a partir del interjuego dinámico entre ambas fuerzas y estas deben ser ayudadas y no enfrentadas pues cuando más atacamos a las resistencias, más rígidas se ponen y más eficientemente cumplen con su función. Un paso terapéutico importante sería el llegar a conocer la intencionalidad de la conducta, en tanto que toda conducta tiene un significado, ya sea consciente y/o inconsciente. Decía Fritz Perls que todo paciente viene no a curarse sino a confirmar su neurosis. Salud y enfermedad. Preguntar qué es la salud y qué es la enfermedad es como preguntar y preguntarse sobre qué es la vida, etc. Es una pregunta difícil de dilucidar y con un sinnúmero de condicionamientos sociales, culturales, económicos, religiosos, políticos. Pero debemos reconocer cual es nuestro pre-juicio, el que consciente o inconscientemente va a influir en y sobre nuestro trabajo como profesionales. Necesitamos de un concepto de salud que sea relativamente independiente de nuestros pre-juicios, es decir, necesitamos en cierto sentido una psicopatología diferente a la clásica. La visión "clínica" de la enfermedad está orientada hacia la lógica de la enfermedad en vez de apuntar hacia la lógica de la salud, lo que nos conduce a hacer "figura" lo que está mal. Pero no debería ser así, pues la persona es consciente de sus dificultades, de lo que no hace bien, pero no tiene idea de lo que si hace bien y que le ha permitido sobrevivir. Es por eso que tenemos que hacer énfasis en lo que está "sano", en lo que es "salud". Para la Gestalt, la psicopatología sería la interrupción en el proceso natural de crecimiento. Ello obviamente no implica que existan áreas donde la concepción psicopatológica clásica no sea plenamente aplicable. Todo lo que está vivo crece y se desarrolla como forma de actualización de sus potencialidades a través de un proceso complejamente dinámico. Crecemos siempre en relación a y este crecimiento tiene una connotación teleológica en cuanto que crecemos en dirección a algo; apuntamos hacia un fin. De esta manera nuestra identidad se va con-formando a través de una discriminación dinámica del "yo" – "no-yo". Es en relación al medio que voy creciendo; asimilando cosas es que voy decubriendome a mí mismo. Y ello implica también una lucha por sobrevivir en las circunstancias que a cada uno de nosotros nos toca vivir. Pero cuando bloqueamos, cuando interrumpimos ese desarrollo en cuanto que proceso natural, es cuando comienzan los problemas. A veces puede suceder que la necesidad más apremiante en determinado momento no sea el relacionarme con, sino el alienarme a (una parte de mi ser) y esa alienación de una parte mía es la forma de cumplir con las exigencias que me demanda el mundo social. Y ello constituye el primer obstáculo a mi crecimiento personal, constituyéndose así en una zona con la cual no hago contacto y así sigo creciendo sin tener contacto con esa parte de mi ser, ajustando mi existencia a la falta de esa parte. Pero llega un momento en la vida en que siento que esa parte alienada obstaculiza mi crecimiento, además de crearme una gestalt fija que me impide experienciar la multiplicidad. Es así como llegamos a desarrollar en exceso, a hiperdesarrollar una función para compensar a la que alieno. Pero no podemos volver a la situación original ya que ella no existe y, además, hemos hecho un sinnúmero de cosas que me han ido convirtiendo en lo que hoy soy. Entonces en el proceso de consulta vamos a buscar el re-conectar la parte alienada de la persona actual, lo cual va a implicar una transformación total de esa persona. Así que en cierta forma toda patología es un bloqueo energético. La homeostasis o autorregulación organísmica es un proceso natural, permanente y dinámico de todo ser, en el cual no intervienen las funciones conscientes. Trasladado a la vida psíquica y a la vida de relación, cuando está función actúa correctamente tenemos orientación y sentido de la vida; en cambio cuando se encuentra interrumpida experimentamos tensión y nos estancamos en algún lugar. Lo que en determinado momento necesitamos moviliza todo nuestro ser. Tenemos un proceso homeostático con el mundo y con nosotros mismos. Evitación del contacto. La vida es una experiencia a ser vivida y no un problema a ser resuelto y es por ello que necesitamos el cómo y no el porqué, además de que este último se encuentra englobado en el primero. Cuando tenemos una respuesta estática, que es siempre la misma, que se repite, entonces tenemos una figura fija, una gestalt fija, una situación inconclusa. Todos tendemos a "cerrar", a convertir lo que vemos en algo cognoscible. Estructuramos así el mundo de acuerdo a ciertas leyes de la percepción y cuando no podemos cerrar una "gestalt" se genera una situación inconclusa, una gestalt "abierta". La situación inconclusa es una situación natural y no necesariamente patológica. Constantemente estamos abriéndonos ante situaciones nuevas, generando situaciones inconclusas y es gracias a ello que tenemos energía para vivir. Mientras la gestalt está abierta hay energía, y cuando se cierra, se hace "fondo". En el plano psicológico, si mantenemos una situación inconclusa, hay un quantum de energía disponible. Esto tiene un aspecto negativo dado por la compulsión a la repetición y por otro lado, tenemos la posibilidad de resolución en tanto que mientras se mantiene abierta existe la oportunidad de resolverla. Debemos tener en cuenta que un conflicto puede haberse generado hace ya tiempo, pero la energía que lo inició, hoy, en al aquí y ahora mantiene todo su potencial energético. Y es en el aquí y ahora, en el momento presente donde esa situación inconclusa puede llegar a cerrarse, concluirse y pasar a ser "fondo". Y para cerrar esa situación inconclusa necesitamos utilizar la misma energía disponible que esa situación generó y genera. De esa manera, debemos tener siempre presente que las fuerzas para el cambio, para la salud no provienen de nuestra persona como profesionales sino del mismo consultante. Hay que tener muy en claro que lo malo no es defenderse sino el vivir defendidos.

Visión Clínica:
La visión clínica implica una abstracción de síntomas donde hacemos "figura" lo que está enfermo, yuxtaponiéndolo a la realidad, haciendo "fondo", dejando de lado lo que está sano. Es así como la mayoría de las personas que acuden a consulta saben muy bien lo que hacen mal, lo que es sancionado, lo que es enfermo; pero no tienen la más mínima idea sobre lo que hacen bien, sobre lo "sano".
Pero para poder reconocer que estamos enfermos debemos ser muy sanos. La Gestalt no ve a la visión clínica como una descripción clínica de la vida, sino como una interrupción natural del crecimiento y del desarrollo.
La neurosis para la Gestalt no es una enfermedad; es una forma de ser, de estar en el mundo; es una forma de existir. No tengo una neurosis; soy un neurótico. No existen las neurosis; existen los neuróticos.
En la Concepción Clásica la neurosis sería como la persona más la enfermedad, con lo cual al eliminar la enfermedad tendríamos a la persona sana. En cambio, la Concepción Gestáltica considera que la neurosis es la maxima riqueza de una persona y al mismo tiempo, su maxima pobreza. Su maxima riqueza pues es la forma en que logró sobrevivir a lo largo de su historia de vida. Y es su mayor límite pues es lo que le impide vivir plenamente su vida; por ello no le podemos quitar nada. Lo que tenemos que hacer es desestructurar y volver a estructurar de una distinta manera las mismas piezas, variando la figura de acuerdo al orden que demos a las mismas.
La "cura" estaría no en hacer algo sino en dejar de hacerlo. Dejar de hacer aquello que repito día a día.
El comportamiento neurótico es totalmente predecible. Al estructurar un carácter vemos y repetimos siempre las mismas cosas.
El "cómo" incluye al "porqué", pues al descubrir el "cómo" descubrimos el "porqué". El "cómo" es liberador, lo que no sucede con el "porqué".
La neurosis nos permite ser irresponsables en tanto que alienamos parte de nuestra personalidad ("yo soy así"; "quiero, pero no puedo"; etc.). Siempre hay una razón para que sigamos manteniendo el modelo neurótico de persona que somos. Y así las resistencias nos estancan porque queremos y no queremos al mismo tiempo. Las resistencias se constituyen a partir del interjuego dinámico entre ambas fuerzas y estas deben ser ayudadas y no enfrentadas pues cuando más atacamos a las resistencias, más rígidas se ponen y más eficientemente cumplen con su función.
Un paso terapéutico importante sería el llegar a conocer la intencionalidad de la conducta, en tanto que toda conducta tiene un significado, ya sea consciente y/o inconsciente. Decía Fritz Perls que todo paciente viene no a curarse sino a confirmar su neurosis.

Salud y enfermedad.
Preguntar qué es la salud y qué es la enfermedad es como preguntar y preguntarse sobre qué es la vida, etc. Es una pregunta difícil de dilucidar y con un sinnúmero de condicionamientos sociales, culturales, económicos, religiosos, políticos. Pero debemos reconocer cual es nuestro pre-juicio, el que consciente o inconscientemente va a influir en y sobre nuestro trabajo como profesionales.
Necesitamos de un concepto de salud que sea relativamente independiente de nuestros pre-juicios, es decir, necesitamos en cierto sentido una psicopatología diferente a la clásica.
La visión "clínica" de la enfermedad está orientada hacia la lógica de la enfermedad en vez de apuntar hacia la lógica de la salud, lo que nos conduce a hacer "figura" lo que está mal. Pero no debería ser así, pues la persona es consciente de sus dificultades, de lo que no hace bien, pero no tiene idea de lo que si hace bien y que le ha permitido sobrevivir. Es por eso que tenemos que hacer énfasis en lo que está "sano", en lo que es "salud".
Para la Gestalt, la psicopatología sería la interrupción en el proceso natural de crecimiento. Ello obviamente no implica que existan áreas donde la concepción psicopatológica clásica no sea plenamente aplicable.
Todo lo que está vivo crece y se desarrolla como forma de actualización de sus potencialidades a través de un proceso complejamente dinámico. Crecemos siempre en relación a y este crecimiento tiene una connotación teleológica en cuanto que crecemos en dirección a algo; apuntamos hacia un fin.
De esta manera nuestra identidad se va con-formando a través de una discriminación dinámica del "yo" – "no-yo".
Es en relación al medio que voy creciendo; asimilando cosas es que voy decubriendome a mí mismo.
Y ello implica también una lucha por sobrevivir en las circunstancias que a cada uno de nosotros nos toca vivir.
Pero cuando bloqueamos, cuando interrumpimos ese desarrollo en cuanto que proceso natural, es cuando comienzan los problemas.
A veces puede suceder que la necesidad más apremiante en determinado momento no sea el relacionarme con, sino el alienarme a (una parte de mi ser) y esa alienación de una parte mía es la forma de cumplir con las exigencias que me demanda el mundo social. Y ello constituye el primer obstáculo a mi crecimiento personal, constituyéndose así en una zona con la cual no hago contacto y así sigo creciendo sin tener contacto con esa parte de mi ser, ajustando mi existencia a la falta de esa parte.
Pero llega un momento en la vida en que siento que esa parte alienada obstaculiza mi crecimiento, además de crearme una gestalt fija que me impide experienciar la multiplicidad. Es así como llegamos a desarrollar en exceso, a hiperdesarrollar una función para compensar a la que alieno.
Pero no podemos volver a la situación original ya que ella no existe y, además, hemos hecho un sinnúmero de cosas que me han ido convirtiendo en lo que hoy soy.
Entonces en el proceso de consulta vamos a buscar el re-conectar la parte alienada de la persona actual, lo cual va a implicar una transformación total de esa persona. Así que en cierta forma toda patología es un bloqueo energético.
La homeostasis o autorregulación organísmica es un proceso natural, permanente y dinámico de todo ser, en el cual no intervienen las funciones conscientes. Trasladado a la vida psíquica y a la vida de relación, cuando está función actúa correctamente tenemos orientación y sentido de la vida; en cambio cuando se encuentra interrumpida experimentamos tensión y nos estancamos en algún lugar.
Lo que en determinado momento necesitamos moviliza todo nuestro ser. Tenemos un proceso homeostático con el mundo y con nosotros mismos.

Evitación del contacto.
La vida es una experiencia a ser vivida y no un problema a ser resuelto y es por ello que necesitamos el cómo y no el porqué, además de que este último se encuentra englobado en el primero.
Cuando tenemos una respuesta estática, que es siempre la misma, que se repite, entonces tenemos una figura fija, una gestalt fija, una situación inconclusa.
Todos tendemos a "cerrar", a convertir lo que vemos en algo cognoscible. Estructuramos así el mundo de acuerdo a ciertas leyes de la percepción y cuando no podemos cerrar una "gestalt" se genera una situación inconclusa, una gestalt "abierta".
La situación inconclusa es una situación natural y no necesariamente patológica. Constantemente estamos abriéndonos ante situaciones nuevas, generando situaciones inconclusas y es gracias a ello que tenemos energía para vivir. Mientras la gestalt está abierta hay energía, y cuando se cierra, se hace "fondo".
En el plano psicológico, si mantenemos una situación inconclusa, hay un quantum de energía disponible. Esto tiene un aspecto negativo dado por la compulsión a la repetición y por otro lado, tenemos la posibilidad de resolución en tanto que mientras se mantiene abierta existe la oportunidad de resolverla.
Debemos tener en cuenta que un conflicto puede haberse generado hace ya tiempo, pero la energía que lo inició, hoy, en al aquí y ahora mantiene todo su potencial energético. Y es en el aquí y ahora, en el momento presente donde esa situación inconclusa puede llegar a cerrarse, concluirse y pasar a ser "fondo". Y para cerrar esa situación inconclusa necesitamos utilizar la misma energía disponible que esa situación generó y genera. De esa manera, debemos tener siempre presente que las fuerzas para el cambio, para la salud no provienen de nuestra persona como profesionales sino del mismo consultante.
Hay que tener muy en claro que lo malo no es defenderse sino el vivir defendidos.

En esta pagina hay un link a una presentacion de power point sobre gestalt (en ingles) es donde dice Gestalt notes